Trucos para reducir consumo de combustible

En ese paso hacia una movilidad más respetuosa y responsable, los conductores pueden hacer mucho para reducir consumo y el  impacto medioambiental. Si el vehículo es muy antiguo, probablemente contamine y consuma más que uno nuevo. Si es posible, lo más recomendable es cambiarlo y adquirir uno nuevo, preferiblemente que se mueve de forma sostenible: eléctrico, híbrido… Sin embargo, hay que ser conscientes de que esto no siempre es posible. Por todo ello, desde Norauto abogan porque todos y cada uno de los conductores pongan su granito de arena en este camino hacia una movilidad más respetuosa.

Consejos para contaminar menos y reducir consumo

  • Realizar una conducción responsable: conducir de manera respetuosa, evitando acelerones y frenazos bruscos, en marchas largas y apagando el motor en paradas prolongadas.
  • Hacer un uso racional del vehículo, evitando desplazamientos innecesarios y combinando el coche con otros medios de movilidad más sostenibles como bicicletas eléctricas, patinetes eléctricos, scooter, scooters eléctricas o el transporte público.
  • Uso de coches híbridos y eléctricos. “Hay que tener en cuenta que el coste de mantenimiento y las revisiones anuales es menos de la mitad en todos los vehículos eléctricos. La clave está en usar racionalmente el automóvil, combinando su uso con otras formas de desplazarse menos contaminantes y realizando un mantenimiento óptimo del vehículo para que éste ofrezca el mejor rendimiento posible”, afirma Javier Viñals, Market Manager Movilidad para España y Portugal en Norauto.
  • Revisar el vehículo para reducir consumo y contaminar menos, especialmente el motor y la carbonilla que se puede acumular en su interior. Esta carbonilla puede provocar averías costosas y aumentar las emisiones contaminantes y puede ser aconsejable realizar una descarbonización del motor. “Si el vehículo consume más de lo habitual, tiene menos potencia o emite humo demasiado negro, sin duda, puede ser el momento más indicado para llevar a cabo una descarbonización. De lo contrario, hay más posibilidades de sufrir averías costosas, el vehículo rendirá menos, consumirá más y habrá más dificultades de pasar la ITV, ya que aumentarán las emisiones contaminantes”, remarca Víctor Pardo.
  • Se recomienda realizar una limpieza de los sistemas de inyección, junto a la revisión de las bujías y los calentadores, el filtro del aire, el nivel de aceite y el aire acondicionado.
  • Es recomendable realizar un diagnóstico de emisiones de gases, también específicos para diésel o gasolina. Conocer el estado de las emisiones contaminantes ayudará a saber si el motor del coche funciona correctamente y si pasa la prueba de gases de la ITV. En este servicio también se comprueba el estado de consumo de combustible.
  • Revisar el vehículo antes de un viaje largo y comprobar los principales puntos de control del vehículo antes de pasar la ITV. De esta forma, el conductor se asegura con anterioridad de que el vehículo esté en perfectas condiciones y que pasará la ITV, garantizando así también la seguridad y la obtención de este distintivo que le permita seguir circulando. “En esta revisión Pre-ITV también se puede detectar si el vehículo está contaminando y consumiendo más de lo habitual, así como detectar pequeñas averías que pueden desencadenar en otras de mayor coste si no se reparan a tiempo”, remarca Víctor Pardo, responsable de Taller de Norauto.
  • Reciclar todos los elementos del vehículo que se sustituyan como el aceite, baterías o neumáticos. Bajo ningún concepto se puede reparar o revisar el vehículo en la calle por motivos medioambientales y de seguridad vial. Todas las sustancias o productos deben ser recogidos y reciclados adecuadamente y no pueden caer ni dejarse en la vía pública. Acudir a un taller garantiza que estos productos o sustancias reciben el tratamiento adecuado.
  • Apostar por productos biodegradables o eco, que hayan sido reciclados o que puedan serlo, así como aquellos que de una u otra forma cuidan su efecto sobre el medioambiente. Un ejemplo: productos que evitan plásticos en sus envases o neumáticos menos contaminantes y con menos consumo. Hay neumáticos que pueden ayudar a que el consumo de combustible sea menor.
  • También se pueden usar aditivos que pueden reducir consumo de combustible entre un 3 y 5% aproximadamente. Por ejemplo, el aditivo diésel triple acción WYNN´S, para motores gasolina y diésel ofrece tres funciones en un único producto. Por un lado, permite limpiar el sistema de combustión, eliminar humos negros y mejorar la economía de combustible de una sola vez. Basta con echar el producto en el depósito de combustible y llevar el depósito, al menos hasta la mitad.
  • Igualmente, hay aceites con aditivos que mejoran su rendimiento. La cantidad y los tipos de aditivos utilizados contribuyen a la calidad del producto final. No hay que olvidar que el aceite se encarga de lubricar todas las piezas del motor. “En coches con más de veinte años de vida se recomienda cambiar el aceite de motor cada 7.500 kilómetros, mientras que en los vehículos modernos el cambio debe producirse cada 15.000 o 20.000 kilómetros. Muchos aceites son compatibles tanto para motores de gasolina como diésel. Sin embargo, siempre hay que seguir las especificaciones propias del vehículo e indicaciones del fabricante para elegir el aceite más adecuado”, señala Víctor Pardo, responsable de Taller de Norauto.