Trucos para evitar el exceso de calor en el interior del coche

Los coches pueden convertirse en peligrosos hornos debido al exceso de calor en su interior. La temperatura interior de un coche parado al sol, en el mes de máxima presencia del astro en nuestro firmamento, puede superar fácilmente los 50 grados centígrados.

Se han realizado estudios que demuestran que vehículos aparcados al sol pueden alcanzar los 55 grados mientras que en el exterior las temperaturas no superan los 35º. También ha quedado demostrada la diferencia de temperaturas a las que llegan los vehículos en la chapa según el color de la pintura, alcanzando los colores oscuros hasta la increíble cifra de 80º por una máxima de 65 grados centígrados en un coche de color blanco.

 

Para prevenir accidentes y  evitar el exceso de  calor en el interior del coche en verano recomendamos:

  • Evitar a toda costa que los niños, ancianos y mascotas se queden en el interior del vehículo en las horas centrales del día
  • Poner el parasol: algo tan elemental como colocar un buen parasol hará que la temperatura en el volante sea más baja y no provoque quemaduras al entrar en el coche.
  • Intentar aparcar a la sombra: aunque también haga calor, evitar que el sol se proyecte directamente en el vehículo hará que esté menos caliente.
  • Activar el aire acondicionado con aire del exterior: el aire de fuera estará más fresco que el del coche si este ha estado expuesto a altas temperaturas. En cuanto empiece a enfriar, el calor se irá moderando.
  • Colocación de cortinillas en las ventanas de atrás junto con protectores de volante y asientos. Evitaremos así el exceso de calor en determinadas zonas. Para el caso de los más pequeños, existen fundas especiales.
  • Cuando pongamos el coche en marcha, encender el aire acondicionado y abrir las ventanillas a la vez. La técnica consiste en abrir la ventanilla de un lado primero y acto seguido abrir y cerrar la puerta del lado contrario. Se expulsará el aire caliente más rápido y se notará.
  • Las lunas o cristales tintados también hacen que las temperaturas sean menos elevadas.