Cuatro tecnologías que revolucionarán la automoción en 2020

La automatización, digitalización y los nuevos modelos de negocio han revolucionado muchos sectores, entre los que se encuentra sin duda, la industria de la automoción. De hecho, según varias investigaciones*, el 76% de las empresas están invirtiendo en tecnología emergente en el sector de automoción. Además, el 15% de todas las interacciones de servicio al cliente serán manejadas únicamente por Inteligencia Artificial en 2021*, lo que representa un aumento del 400% con respecto a 2017.

Estos fenómenos están dando lugar a tendencias disruptivas en la automoción impulsadas por la tecnología. Y es que las necesidades y expectativas del consumidor de hoy en día, suponen todo un desafío para los fabricantes y la demanda constante de una experiencia más digitalizada los conduce a incorporar en sus productos una mayor oferta tecnológica. Por su parte Clicars.com -líder en Europa en venta de coches online- ha analizado cuatro tecnologías innovadoras que sin duda, pegarán fuerte en 2020.

Hibridación y electrificación para reducir emisiones de C02 y evitar limitaciones de circulación

La reciente entrada en vigor de la obligación legal impuesta a los fabricantes para conseguir que la media de emisiones de CO₂ del conjunto de coches vendidos en Europa en 2021 sea de 95g/de CO2 (en 2019 la media fue en España de 121g/CO2), está produciendo que el sector vaya virando -en muchos casos- hacia la hibridación y electrificación de los coches.

“Si sumamos a la obligación legal impuesta a los fabricantes la preocupación por el medio ambiente que hay presente en la sociedad, estamos seguros de que va a haber un fuerte incremento de los modelos híbridos y eléctricos, ya que estos tipos de vehículos serán esenciales para evitar unas multas que los fabricantes consideran inasumibles”, afirma Carlos Rivera, cofundador de Clicars.

Tecnología eye tracking para mejoras de seguridad

La aplicación más directa de la tecnología de eyetracking en la automoción se encuentra en los sistemas de monitorización del conductor (DMS). Con el objetivo de crear coches más seguros y avanzados, la combinación entre reconocimiento facial y seguimiento ocular permite obtener información sobre la atención del conductor, el estado de alerta o su concentración al volante. Además, esta tecnología de seguimiento ocular está siendo muy beneficiosa en los procesos de testeo e inspecciones de seguridad, ya que aporta luz sobre el foco de la mirada del conductor. Incluso se están implantado sistemas mixtos donde se combina el entorno real y realidad virtual, y mediante la tecnología eyetracking se identifican los elementos que causan distracción o estados de alerta durante la conducción. Fabricantes de software como la española Irisbond o fabricantes como Mercedes-Benz, Ford, Volvo y Volkswagen, ya ofrecen tecnologías similares, sin embargo, Toyota lidera el sector con su tecnología de eyetracking implementada en su marca Premium Lexus.

Expansión del coche autónomo

Los avances tecnológicos de los últimos años han hecho posible que hablar de coches autónomos no sea cosa de ciencia ficción. Cada vez hay más coches con tecnologías de conducción autónoma con dispositivos como controles de crucero adaptativos, cámaras 360º, sensores ultrasónicos, o radares entre otros, que se han ido integrando en los vehículos poco a poco. “Hay 5 niveles de autonomía, siendo el 3 el más avanzado en la actualidad en coches de serie. En 2017 el Audi A8 se convirtió en el primer coche homologado con el nivel 3. También con nivel 3 gracias a su tecnología Autopilot, el Tesla Model 3 se ha convertido muy pocos meses tras su lanzamiento en la Berlina más vendida del mercado por delante de titanes como el BMW Serie 3, Audi A4 o Mercedes Clase C”, apunta Rivera.

Coche conectado para una gestión más eficiente y MirrorLink

Gracias al desarrollo tecnológico, se están creando nuevos equipamientos que sirven para mejorar la usabilidad de un coche, aportar mayor comodidad o proporcionar incluso, mayor diversión. Atrás quedaron los tradicionales aspectos de diferenciación como la potencia del motor, el diseño o las prestaciones, hoy en día la demanda exige un coche inteligente.

“Cada vez son mayores las funcionalidades demandadas por los usuarios para manejar desde su móvil: abrir o cerrar el coche, comprobar el estado de las ruedas, poder detectar los robos a tiempo, arrancar el coche para activar la calefacción… o saber si los hijos adolescentes han cogido el coche y han superado los límites de velocidad”, señala Rivera. Para este año, y según estimaciones del mercado*, se espera que en Europa prácticamente el 100% de los vehículos nuevos será un coche conectado, con servicios digitales de entretenimiento, comunicación y navegación. Para 2030, se estima que aproximadamente un 70% de los coches que circulen en Europa estarán conectados.