Cómo se aplica el nuevo límite de velocidad de 30 Km/h en las ciudades

El ministro del Interior, Grande-Marlaska, ha señalado el pasado lunes 10 de mayo  que la reforma legal que limita a 30 Km/h la velocidad en  calles de un único carril por sentido “sitúa a España a la vanguardia de un movimiento global que, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, quiere que nuestras ciudades sean más humanas, que nuestras calles sean calles de vida y para la vida”.

En efecto el pasado martes  11 de mayo entró en vigor el Real Decreto 970/2020, de 10 de noviembre, con nuevas medidas de seguridad vial. Una de las más destacadas es la reducción del límite de velocidad de circulación genérico en vía urbana de 50 a 30 km/h para aquellas calles que cuentan con un solo carril por sentido de circulación.

#CallesParaLaVida

Naciones Unidas ha recomendado la limitación de la velocidad urbana a 30 km/k en la Declaración de Estocolmo de febrero de 2020, emanada de la Tercera Conferencia Mundial de Seguridad Vial, y en la Resolución que si Asamblea General aprobó el 31 de agosto de 2020. Y el próximo 17 de mayo arranca la Sexta Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, convocada con el lema ‘Calles para la vida’ y el hashtag #Love30.

En concreto la campaña promueve acciones para que los gobiernos  establezcan el límite 30 Km/h para obtener los siguientes beneficios en nuestras calles:

  • Seguras
    Las calles con límites de velocidad de 30 km/h, donde se mezclan las personas y los automóviles, son seguras porque ayudan a salvar vidas y a proteger de lesiones y muertes a los usuarios de las vías, especialmente a los más vulnerables: peatones, ciclistas, niños y personas mayores y personas con discapacidad.
  • Saludables
    Las calles con límites de velocidad de 30 km/h, son saludables porque fomentan la actividad física, ya que cuando las calles son seguras la gente opta más por caminar o ir en bicicleta.
  • Verdes
    Las calles limitadas a 30 km/h son verdes porque forman parte de los esfuerzos por conseguir una movilidad con cero emisiones de carbono, ya que promueven opciones de transporte sostenibles. Las calles donde se fomentan los desplazamientos a pie y en bicicleta de forma segura, reducen la dependencia del automóvil (y la contaminación que provoca), contribuyendo así al cambio climático.
  • Habitables
    Las calles limitadas a 30 km/h  son adecuadas para la convivencia segura de todos sus usuarios (peatones, ciclistas, motociclistas y conductores de automóviles) gracias a la reducción de la velocidad. En un momento de recuperación económica tras la pandemia de la COVID-19, la reducción de la velocidad en las calles debería beneficiar a todos, de manera que la gente no solo no pierda la vida en la carretera, sino que también pueda prosperar.