Ola de calor: ¿cómo utilizar correctamente el aire acondicionado de nuestro coche?

Con las altas temperaturas que azotan nuestro país esta semana, que llegan a más de 40ºC en algunos casos, el aire acondicionado de nuestros coches se pondrá a prueba como un elemento indispensable para soportar el calor. Ahora es un buen momento para revisar el uso adecuado de este elemento esencial de la seguridad y comodidad en ruta, que equipa a casi todos los automóviles nuevos en la actualidad.

¿Cómo utilizar el aire acondicionado de manera eficaz?

Después de haber recogido lo esencial para el viaje y haber cargado todas las maletas, toca entrar en el coche, que quizás estaba aparcado al sol. El interior se habrá convertido en un horno donde todo quema, incluido el volante. Esta situación extremadamente común va a ser uno de los primeros desafíos que superar estas vacaciones, debido a la ola de calor. Lo ideal es comenzar abriendo las ventanas del lado del conductor y de los pasajeros de la parte delantera y trasera para ventilar la cabina. Se creará una corriente de aire que debería reducir la temperatura del interior del vehículo con rapidez y evitará tener que encender el aire acondicionado, de manera que estaremos ahorrando mucha energía. Tan pronto como la temperatura se haya normalizado, hay que cerrar todas las ventanillas y, ya en ese momento, encender el aire acondicionado, que refrescará por completo el habitáculo.

También cabe destacar que frente a las temperaturas abrasadoras del verano, lo mejor es alternar el uso del aire acondicionado y el sistema de ventilador, lo que te permitirá moderar el consumo de combustible.

¿Cómo configurarlo correctamente?

Hay que ser precavido con el aire acondicionado, si no queremos terminar el día con dolor de garganta o con un resfriado debido a un cambio de temperatura demasiado extremo. No es recomendable tener una diferencia de temperatura demasiado grande entre el interior del coche y el exterior. De cinco a nueve grados de diferencia es un buen promedio, por lo tanto, si la temperatura exterior ronda los 38°C, poner el aire a 21° es excesivo. Si circulas a unos 23/24°C, la diferencia será suficiente para que la temperatura del habitáculo sea bastante soportable.

Además, para un uso eficaz, dirige las salidas de ventilación hacia tus antebrazos y piernas, que estarán así agradablemente refrescadas, y no directamente a la cara.

¿Cuál es el impacto sobre el consumo?

No es ningún secreto que el funcionamiento del compresor del aire acondicionado provoca un consumo adicional de combustible. Cuando se usa el aire acondicionado, se consume desde un 10 hasta un 20% más de combustible, independientemente de la vía, ya sea en ciudad o en carretera. En ciudad, por ejemplo, debido a los atascos, el consumo de combustible del coche aumenta entre un 25 y un 35 % de media. Y si se usa el aire acondicionado todo el tiempo, se calcula que de media se consumirá un 5 % más de combustible durante el año.

Sin embargo, conducir con las ventanillas abiertas por encima de 80-100 km/h tampoco es una buena solución, ya que la entrada de todo el aire a esas velocidades “frenará” el coche, que perderá su aerodinámica y, por lo tanto, consumirá aún más combustible.

Sobre el uso constante del aire acondicionado

En la medida de lo posible, lo mejor es apagar el aire acondicionado cuando estemos atrapados en medio de un atasco, lo que nos permitirá evitar un consumo excesivo de combustible.

Además, no usar el aire acondicionado todo el tiempo prolongará la vida útil de tu compresor. Al apagarlo unos kilómetros antes de llegar a nuestro destino, permitiremos que suba el aire caliente del motor a las tuberías y se expulsará la humedad acumulada durante el viaje por el uso del aire, lo que evitará que te lleguen olores desagradables.

Un mantenimiento adecuado

Para que funcione correctamente, el aire acondicionado de nuestro vehículo debe someterse a un mantenimiento periódico, al menos una vez cada dos años. Esto permitirá comprobar el nivel de gas refrigerante y el estado general del circuito. Este mantenimiento también tiene en cuenta la limpieza de las salidas de aire y evita malos olores. Además, no hay que olvidar cambiar el filtro de micropartículas que garantiza una buena calidad del aire ambiente.

Si no se realiza un mantenimiento adecuado del aire acondicionado, pueden aparecer bacterias y los hongos que dan pie a todo tipo de alergias que podrían arruinar nuestras vacaciones. Asimismo, el mantenimiento permite comprobar todos los componentes del sistema de aire acondicionado, desde el secador hasta el compresor, sin olvidar los sensores, el condensador, así como el nivel del refrigerante, que permite el funcionamiento del sistema en su conjunto.

Siguiendo estos pasos y estos consejos, aseguramos un buen funcionamiento del aire acondicionado de nuestro coche para, por un lado, refrescarnos y protegernos de estas temperaturas, y, por el otro, no dañar el vehículo o consumir excesivamente.