La ZBE de Barcelona y su impacto en la salud

La ZBE de Barcelona, que ha entrado en funcionamiento el día  1 de este mes de  enero, es un área protegida de más de 95 kilómetros cuadrados por donde no pueden circular los vehículos que no disponen del distintivo ambiental de la DGT. Es una medida para luchar contra la contaminación del aire causada por los vehículos de motor y para proteger la salud de las personas.

Un comité de científicos y de expertos en salud evaluará la efectividad de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad de Barcelona y en toda la zona afectada, incluyendo los municipios del área metropolitana  que  también han aplicado medidas para  evitar  la  contaminación  producida por los automóviles. En  concreto el  encargo incluye medir con detalle la mejora de la calidad del aire y, también, cuál es el impacto en la salud de las personas. El grupo estará formado por técnicos en calidad ambiental, movilidad y salud del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña, el Área Metropolitana (AMB) y la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), pero también por científicos de el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua que forma parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IDAEA-CSIC) y del Instituto de Salud Global (ISGlobal). Esta evaluación será coordinada por la ASPB.

El comité de científicos y expertos se ha comprometido a analizar con detalle los registros de los diferentes tipos de estaciones de medida de los diferentes tipos de contaminantes y elaborar informes monográficos cada seis meses.También se ocupará de realizar informes exhaustivos para evaluar la ZBE 12 meses y 24 meses después de su puesta en marcha para recoger así en qué magnitud ha variado cada uno de los contaminantes y cuál es el impacto en salud que se puede atribuir a esta circunstancia.