Evitar rayaduras al aparcar

Aparcar el coche incluso en una plaza de parking, aunque sea  conocida,  implica el riesgo de rayar o abollar el vehículo. Esto es así porque dependemos no tan solo de nuestra habilidad,  también de la concentración del momento y otras causas personales que pueden convertir la maniobra rutinaria en una costosa visita al taller para eliminar una importante rayadura o abolladura en la carrocería de nuestro coche.

Para evitar este tipo de desperfectos de forma efectiva,  podemos utilizar las protecciones para garajes que han conseguido reducir el índice de golpes y abolladuras en la carrocería en las delicadas maniobras que deben hacerse para estacionar el vehículo. Muchos de los pequeños golpes que sufren los coches se deben a las prisas por aparcar, a las maniobras en espacios reducidos o a errores en el cálculo de la distancia con elementos con los que se puede chocar.

Para prevenir estos incidentes se idearon los protectores de fácil instalación en parkings o garajes, los cuales se pueden adaptar a la perfección al entorno, pudiendo instalarse en diferentes tamaños, formatos y diseños. Hoy día se encuentran este tipo de protecciones en la mayoría de los aparcamientos públicos y privados.

Tipos de protectores de garaje

En la oferta de protecciones de garaje se pueden observar distintas modalidades, en función del lugar de instalación y de las áreas de la carrocería que pueden proteger.

  • Topes de estacionamiento: son los ideales para cuando un conductor aparca en batería marcha atrás sin tener la certeza de que controla la distancia exacta hasta la pared. En caso de que el coche contacte con el tope, este amortigua el impacto y no deja rasguño en su carrocería. Esto se debe a que están compuestos por espuma de poliuretano.
  • Protectores de esquinas: están indicados para aquellos espacios pequeños en los que las maniobras sean delicadas y puedan ocasionar algún roce con las esquinas de los pilares situados junto a la plaza deseada. Con el equipamiento de estas protecciones, el daño se minimizaría evitando tener que pasar por el taller para solucionarlo.
  • Protectores de paredes: al igual que los anteriores, estos elementos protegen al vehículo de arañazos al pasar cerca de la pared, como en las curvas de bajada y subida entre plantas.
    Todos los productos pensados como protectores de garaje se ofrecen personalizados, para adaptarse a la decoración del garaje, así como moldeable a las diferentes instalaciones.

Algunas empresas, como Termiser protecciones, proveen este tipo de paragolpes que a medio plazo evitan importantes gastos en reparación de rayaduras.