¿Hasta qué edad podemos conducir?

Gracias a los avances médicos, la esperanza de vida en nuestro país es cada vez más elevada. Esto se traduce en que la edad media de los conductores también es mayor y aunque es un tema muy difícil de abordar, las autoridades se plantean hasta cuándo una persona está capacitada para conducir un vehículo en vías públicas.

 ¿hasta que edad podemos conducir?

La legislación vigente obliga a renovar cada cinco años el carné de conducir de coches y motocicletas a partir de los 65 años. Sin embargo, la DGT está valorando avanzar el plazo en el marco de la nueva estrategia de Seguridad Vial.

Un equipo de científicos, pertenecientes al departamento de Óptica de la Universidad de Granada (UGR) analizó en 2020 qué parámetros visuales pueden predecir la capacidad para conducir de forma segura en personas de edad avanzada.

Según el mencionado estudio, durante el envejecimiento se producen una serie de cambios fisiológicos, que en ocasiones progresan hasta convertirse en alteraciones patológicas como las cataratas seniles, y que afectan de forma importante a la visión (menor agudeza visual, pérdida de contraste y sensibilidad al deslumbramiento).

El trabajo fue realizado por la investigadora Sonia Ortiz Peregrina y dirigido por las doctoras Rosario González Anera y Carolina Ortiz Herrera. En el estudio participaron un total de 20 conductores mayores de 55 años. A todos ellos se les realizaron una serie de pruebas para analizar el estado de la función visual y se les evaluó su capacidad para conducir con un simulador de conducción.

Una peor conducción

Los resultados mostraron que la capacidad para conducir de los sujetos diagnosticados con cataratas era significativamente peor. Así, estos conductores solían adoptar una menor velocidad, posiblemente como mecanismo compensatorio de su deterioro visual, lo que hizo que necesitaran un 11,7 % más de tiempo para completar el trayecto. Además, este grupo reflejó una mayor dificultad para mantener una posición correcta del vehículo en el carril. De este modo, la desviación estándar de la posición lateral del vehículo en el carril aumentó significativamente, siendo un 21,3 % mayor con respecto al grupo control, lo que hizo que recorrieran una mayor distancia invadiendo el carril contrario.

Los resultados del trabajo también permitieron establecer qué parámetros visuales están correlacionados con la conducción, y más concretamente con el índice general de rendimiento en la conducción. Así, se determinó que un mayor índice objetivo de scattering (se refiere a la dispersión de la luz en el ojo), y, por tanto, un mayor nivel de difusión de la luz en los medios oculares, afecta negativamente al rendimiento en la conducción. Este índice, utilizado frecuentemente como medida objetiva de la calidad óptica, resultó ser 3,5 veces mayor en el grupo con cataratas. De hecho, el análisis de regresión mostró que el índice objetivo de scattering es un buen predictor de la conducción. Este parámetro es capaz de explicar un 51,3 % de la variabilidad en el índice general de rendimiento en la conducción de personas mayores.

Estos resultados no significan que las personas mayores no puedan conducir. En cuanto a los aspectos positivos cabe destacar que en estudios estadísticos de accidentes se aprecia que los conductores senior respetan más los límites de velocidad y cometen menos distracciones al volante, como por ejemplo, consultar el móvil. Reciben, por lo tantos, menos multas de tránsito.

Los expertos advierten también sobre los riesgos que implica englobar a todos los conductores de más de 65 años en un solo grupo, puesto que las habilidades físicas y la rapidez visual, así como la capacidad para responder a los estímulos, es muy diferente en una persona de 66 años y en una de 90, por poner solamente un ejemplo.

Los resultados también pueden variar bastante dentro de un mismo grupo de edad, y es necesario tomar conciencia de que nuestra población cada vez vive más años y llega a la vejez en mejores condiciones que en generaciones precedentes, por lo que los expertos apuntan que habría que profundizar mucho más en el estado físico y psicotécnico de una persona, al menos más que únicamente en su edad.

En la actualidad, las pruebas físicas y el reconocimiento médico que se realizan a los conductores a la hora de renovar el carnet ahora mismo son exactamente igual para un joven de 30 años y para una persona de 80, y la mayoría de estudios realizados por varias compañías aseguradoras apuntan a que no son pruebas especialmente complicadas, ya que las superan el 98 % de los conductores que se presentan a los exámenes y tests psicotécnicos.

La DGT ha previsto la posibilidad de preparar unas pruebas específicas para los conductores de mayor edad con el objetivo de valorar su estado físico real y evaluar con más indicadores si puede o no seguir al volante de un vehículo. Es muy probable que esta reforma de la renovación del carné cada dos años para los conductores mayores de 70 años sea una medida que se implemente antes de 2030.