Debido a la falta de semiconductores se dejarán de fabricar 10 millones de coches en 2021

Según Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) la producción de automóviles en España ha sufrido una caída superior al  30% y el principal motivo es la escasez de los semiconductores que forman parte de la electrónica de los vehículos.

“Este año se van a dejar de fabricar 10 millones de coches en el mundo por la falta de semiconductores”, afirmó Ezequiel Navarro, CEO de Premo Group y socio de Atlas Tecnológico, en la inauguración de los encuentros La Hora Premium.

Según Navarro, “en lugar de aplazar la demanda”, el sector del automóvil compró un 16% menos de semiconductores el año pasado. Las plantas que los producen dejaron de fabricar, pero aparecieron demandas que no estaban previstas: conectividad, PCs, electrónica de consumo… y cuando se recuperó la producción del automóvil, “no había capacidad suficiente”.

La microelectrónica es el petróleo de la economía digital, “el desafío es aumentar su capacidad y reducir su consumo, lo que obliga a hacer chips de muy alta densidad de integración, por debajo de los 10 nm, como los chips de 5G, para que sean universales y baratos”.

En este contexto el CEO de Premo destacó el lanzamiento del segundo IPCEI (Important Projects of Common European Interest), al que se han sumado 17 países, entre ellos España. “La estrategia del comisario Thierry Breton -señaló- es apoyarse en una visión europea de tecnología y ciencia e impulsar el desarrollo y la capacidad de diseño”.

Corto, medio y largo plazo

A corto plazo, apuntó Ezequiel Navarro, “una opción es mirar semiconductores y chips compatibles hacia arriba, con más capacidad de memoria, que puedan ser compartibles, con puertos de entrada y salida, convertidores analógicos y digitales, con funcionalidades adicionales que ahora no necesitamos. A veces se ejerce mucha presión sobre un chip que está muy solicitado y, sin embargo, otro que en condiciones normales es mucho más caro y aporta más valor, tiene menos demanda y es más barato”. Su otra recomendación es “ser flexible en el packaging, hay encapsulados compartibles”.

Entre lo que queda de 2021 y 2022 se van a abrir 29 fábricas con una capacidad de producción enorme. Además, hay siete u ocho proyectos más de fábricas e Intel quiere ubicar 10 fábricas pequeñas en Europa. “A partir de la segunda mitad del año que viene -señala Navarro- habrá mucho suministro de chips, lo cual pondrá presión a la baja sobre los precios”.