50 aniversario del mítico Toyota Célica

El modelo Célica de Toyota nació en 1970 y se ha convertido en uno de los cupés más célebres gracias a su diseño, tacto de conducción y comportamiento, además de su dominio del Campeonato del Mundo de Rallys —World Rally Championship (WRC)— a principios de los años 90.

El cupé 2+2 de Toyota se presentó en sociedad en diciembre de 1970 y supuso para Toyota volver a poner el foco en los ‘specialty cars’, los vehículos especializados, combinando diseño y alto rendimiento con un precio asequible para los conductores más jóvenes. El objetivo era proporcionar el modelo ideal para aquellos que querían gozar de una gran sensación de libertad al volante pero disfrutar también de un práctico interior y una respuesta deportiva.

Detallamos a continuación las características de las últimas generaciones del Toyota Célica

Sexta generación
Lanzada en 1993, supuso el regreso de los cuatro faros redondos en el frontal. Se mantenían las líneas redondeadas pero llegaba una nueva plataforma, que incrementaba la rigidez y reducía el peso, llevando todavía un paso más allá la deportividad inherente al Celica. Incluso con una carrocería más resistente, los ingenieros de Toyota lograron reducir el peso del conjunto en 90 kg. Para la suspensión se optó por una nueva configuración ‘Super Strut”, mejorando gracias a ella la respuesta a alta velocidad y en carreteras sinuosas.

Séptima generación
Cuando se lanzó la séptima generación, allá por 1999, nadie podía pensar que sería la última del mítico Celica. Presentado en formato prototipo, como Toyota XYR Concept, en el Salón del Automóvil de Detroit en enero de 1999, fue toda una revolución a nivel diseño. Con un guiño al perfil en forma de cuña de la tercera generación, el que sería el último Celica presentaba una imagen angulada, con una larga distancia entre ejes y las ruedas muy cerca de los extremos de la carrocería.

En abril de 2006, tras más de 35 años de historia, siete generaciones y más de cuatro millones de unidades vendidas en todo el mundo, el ya mítico Toyota Celica cesó su producción. Unos pocos años después, Toyota volvió a contar con un deportivo en su gama con la llegada del Toyota GT86, un cupé 2+2 de motor bóxer delantero y tracción trasera cuyo desarrollo se centró en las sensaciones que su conductor debía obtener al volante, con el placer de conducción como hilo conductor de toda su puesta a punto.

El pasado año 2019 Toyota revivió otro deportivo mítico, el Toyota Supra. Ya como GR Supra, la quinta generación del legendario deportivo de Toyota y el primer modelo GR global de TOYOTA GAZOO Racing ha sido concebido como un deportivo en toda su pureza, sin ninguna concesión que pueda limitar el placer de conducción.