Viajando con nuestro gato

Cuando decidimos viajar con nuestro gato en coche hemos de tener en cuenta que suele ser algo traumático para el animal ya que entre otros estímulos,  el ruido y el movimiento no le permiten sentirse seguro.

Los gatos no son amantes de los cambios y al sacarlos de su espacio de seguridad y tranquilidad aparecen el miedo y el estrés. Incluso si al viajar no se tiene en cuenta su horario de comidas es común que sufran mareos o vómitos. Después de algunas experiencias de este tipo muchos gatos asocian la visión del transportin a una mala experiencia y es muy frecuente que se escondan en el más recóndito rincón de la casa para evitar el mal trago.

¿Qué hacer para disminuir el estrés  nuestro gato si planeamos viajar en coche con él?.

Si tomamos como referencia algunos estudios, como el de comportamiento de los gatos elaborado por la Universidad de Ohio (EE.UU),  el primer consejo a seguir para minimizar el estrés del gato es ‘’introducir un premio comestible en el transportín y hacer pequeños recorridos con el animal dentro durante las semanas anteriores al viaje”. De esta forma asocia el transportin a una sensación positiva y comprueba que es un espacio seguro.

Otros consejos a tener en cuenta son:

  • Darle de comer como mínimo 3 horas antes de salir para evitar mareos.
  • Podemos utilizar feromonas o tranquilizantes que pueden dar al gato la sensación de seguridad. Estos productos se comercializan en espray o difusores que se aplicaran en el transportín 30 minutos antes de salir de viaje.
  • Mantener el transportín abierto en un lugar de la casa días antes del viaje para que el gato lo pueda inspeccionar en cualquier momento y lo reconozca como un objeto habitual.
  • Moderar el aire acondicionado y los ruidos muy fuertes en el interior del coche cuando se viaja.
  • Usar el cinturón de seguridad para sujetar el transportín ya que de este modo se moverá menos y también en beneficio de la seguridad en caso de accidentes.