¿Qué tipo de cadenas de nieve elegir?

Las cadenas de nieve son imprescindibles en carreteras en las que las nevadas pueden aparecer por sorpresa.  Más de 3.000 vehículos quedaron atrapados por la nieve en la noche del sábado 6 de enero  en la provincia de Segovia. Si todos los vehículos que circulaban durante la tormenta en ese momento hubieran llevado cadenas de nieve,  el caos hubiera sido menor o incluso inexistente ya que unos pocos coches no preparados bloquearon a centenares. Queda por lo tanto más que justificada la inversión en cadenas de nieve durante los meses de invierno.  Existen distintas opciones que se adaptan a las necesidades de cada conductor.

Soluciones para circular con nieve en la carretera.

Neumáticos de invierno
Se fabrican con un caucho especial adaptado a las bajas temperaturas y cuentan con cientos de surcos que mejoran  significativamente la capacidad de frenada y agarre en terrenos resbaladizos, habituales en los meses de invierno.  Esta opción tiene en su contra el coste, ya que este tipo de neumático es más caro y se desgasta con mayor velocidad que los convencionales.

Los neumáticos de invierno se reconocen por un marcaje visible en el que se identifican las siglas M+S (Mud and Snow, “barro y nieve”, en inglés), También muestran un dibujo de montaña de tres picos que incluye en su interior un copo de nieve

Cadenas de nieve textiles
En realidad son fundas de lona que cubren la parte exterior de las ruedas, incluyendo el flanco del neumático y la banda de rodadura. Son fáciles de instalar,  y presentan menos problemas ante posibles daños al vehículo por la naturaleza no agresiva de su compuesto  si se desprenden por accidente, etc. Tampoco generan vibraciones en el neumático e interfieren menos que las cadenas de nieve metálicas con los sistemas de control de tracción y de frenado ABS. 

Cadenas metálicas
Están compuestas, como su propio nombre indica, por eslabones de acero entrelazados que dan forma a una especie de ‘red’. Esta malla cubre los flancos del neumático, la banda de rodadura y gracias a los tensores manuales, mejora el agarre en las situaciones que ya hemos comentado.

Son más duraderas y resistentes  que las cadenas textiles aunque mucho más complejas a la hora de montarlas correctamente y pueden provocar daños al neumático y a la carroceria si no están bien calzadas.