La DGT y el Ayuntamiento de Barcelona impulsarán sistemas ADAS para reducir los accidentes

Los  sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) han sido noticia en el Smart City Expo World Congress celebrado este mes de noviembre. La Dirección General de Tráfico y el Ayuntamiento de Barcelona han anunciado en el Smart City Expo World Congress que firmarán un convenio que tiene como objetivo crear un marco estable de colaboración para desarrollar e implementar una metodología aplicable al resto de ciudades españolas y europeas para la reducción drástica de la siniestralidad en entornos urbanos, a partir de la Estrategia Marco de Movilidad Urbana Sostenible (EMMUS).

 Con este convenio las dos instituciones se comprometen a implementar conjuntamente las medidas necesarias para reducir la cifra de muertos y heridos graves en la ciudad de Barcelona durante el periodo 2018-2022, con el objetivo final de disminuir en un 50% este número en el periodo comprendido entre 2010 y 2020.

Los ejes principales del convenio son:

  • El incentivo de sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) como paso previo al desarrollo de un ecosistema adecuado para la circulación de vehículos autónomos.
  • Una gestión de la movilidad basada en la conectividad, comunicando cualquier incidencia en tiempo real a los usuarios para prevenir accidentes y evitar congestiones de tráfico.
  • El desarrollo de medidas que impulsen el uso del vehículo compartido de cero emisiones, como complemento del transporte público.
  • La adaptación a las ciudades, a las necesidades de los colectivos vulnerables (personas mayores, niños…) a partir de la tecnología.
  • Impulsar que cualquier vehículo garantice la seguridad del usuario reduciendo la contaminación y potenciando la alta ocupación.
  • La promoción de vehículos no motorizados.

Barcelona se convertirá así en ciudad pionera en la implantación de flotas con vehículos más seguros a gran escala que incorporen sistemas Inteligentes de ayuda a la conducción, con la finalidad de reducir la siniestralidad viaria y avanzar en la investigación y las mejoras en relación con el vehículo autónomo. Estos sistemas están dirigidos a proteger a los usuarios vulnerables a través de las últimas tecnologías en conducción conectada y automatizada, y a la vez, permiten la utilización de los datos que recogen para incrementar la seguridad viaria.

Esta iniciativa permitirá:

  • Proteger al usuario vulnerable (peatones, ciclistas, motoristas)
  • Digitalizar los puntos de riesgo en la infraestructura de Barcelona, recogiendo datos que permitan intervenir para hacer la ciudad más segura.
  • Avanzar en la investigación para la circulación de vehículos autónomos en el futuro, creando un mapa de alta definición de la ciudad y evolucionando en los estudios de impacto en la seguridad vial.

Para supervisar este proyecto el Ayuntamiento de Barcelona creará una oficina técnica que permitirá establecer los procesos de instalación de los dispositivos de ayuda a la conducción a los 5.000 vehículos escogidos; colaborar en la gestión de las incidencias durante el proceso; hacer un seguimiento periódico del mismo; documentar los resultados de explotación de los datos; recomendar acciones de mejora basados en las conclusiones de los comportamientos de los vehículos sensorizados; y dar apoyo a los equipos de las dos instituciones en la resolución de problemas generados a lo largo del proyecto.

Las nuevas tecnologías, a partir de las funciones de conducción automatizada y asistencia a la conducción, permiten disminuir exponencialmente los errores humanos mediante sistemas avanzados de control de velocidad, frenado de emergencia autónomo y dispositivos de visión artificial. De esta forma se pone al servició de la seguridad viaria los sistemas ADAS y la conectividad de acuerdo con el objetivo de visión Zero.

Mediante la cooperación entre administraciones y el sector privado se quiere disminuir la cifra de accidentes en zonas urbanas, utilizando la innovación tecnológica aplicada a vehículos y sobre las infraestructuras. En esta línea el Ayuntamiento de Barcelona estudiará medidas de discriminación positiva para estos vehículos que incorporen sistemas activos de ayuda al conductor para la reducción de la siniestralidad.