Drones para controlar las infracciones

Los drones ya forman parte del dispositivo de la Dirección General de Tráfico y tienen como misión denunciar infracciones para evitar accidentes en las carreteras. En efecto, después de anunciar en agosto de 2017 la adquisición de drones, durante las operaciones salida y entrada de vacaciones estivales 2018 los drones ya se encuentran operativos.

La DGT está acreditada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea como operador de sistemas de aeronave pilotada remotamente y la Unidad de helicópteros de Tráfico se ocupará del entrenamiento de pilotos para la emisión de los certificados básico y avanzado en el pilotaje de drones. Actualmente ya se han formado a 12 pilotos de drones.

Los drones serán pilotados por personal de la DGT titulado, en concreto doce operarios. De momento no hay guardias civiles con la formación para pilotarlos, aunque sucede el mismo hecho con los pilotos de helicópteros de la DGT, que no son guardias civiles.

Las ventajas de los drones para control de infracciones de tráfico son evidentes, aunque existe un vacío legal sobre si es posible sancionar desde un dron. Por ejemplo, los excesos de velocidad no podrán denunciarse desde este medio, ya que aunque técnicamente están preparados para ello, no disponen de las homologaciones necesarias.

Las imágenes que tomen los drones sí podrán ser suficientes para sancionar otro tipo de acciones al volante, como adelantamientos indebidos, el respeto a la distancia de seguridad o el uso del teléfono móvil con el vehículo en circulación, evidentemente siempre y cuando las imágenes puedan permitir la identificación del vehículo en cuestión.

Uno de los modelos adquiridos es el Phantom 4 Pro que tiene un coste aproximado de 1.500 euros sin cámaras u otros elementos de control de vuelo adicionales. Es de esperar que en breve los drones proliferen como uno de los elementos de control más utilizados por las autoridades responsables del control del tráfico.