Consejos para conducir en otoño

El otoño. como cada estación llega con  características metereológicas propias que condicionan la seguridad al volante. En nuestro país el otoño es una estación muy variable en las condiciones climáticas y debemos estar prevenidos al respecto. Fenómenos como la niebla, lluvia intensa, granizo y por supuesto las primeras nieves y heladas aconsejan a los conductores habituales tomar precauciones. A continuación recopilamos las más importantes.

Realizar una puesta a punto del coche

Conviene revisar el estado de los neumáticos y de la ilumunación en esta época del año en que se incrementan las lluvias con menos horas de iluminación diurna.

Obstáculos y hojas en las carreteras

En otoño los árboles cubren con sus hojas caidas  las carreteras, sobre todo las secundarias.  Aunque el efecto visual es bonito,  estas hojas esconden un peligro importante ya que pueden estar mojadas y generar efectos de ”aquaplaning” como si de agua inundando el asfalto se tratara.  Por lo tanto en esta situación deberemos reducir la velocidad evitando frenar bruscamente.

Otro efecto no deseado de la caida de las hojas es que obstruyan alguna de las entradas de aire de nuestro  coche por lo que se aconseja revisarlas antes de arrancar el vehículo.

LLuvias imprevistas

Al igual que la primavera, el otoño es una estación cambiante en la que pueden aparecer chubascos imprevistos en ruta. Ante este imprevisto, debemos encender las luces de cruce para ver mejor y ser más visibles para el resto de conductores.

Además, es conveniente que aumentemos la distancia de seguridad con los vehículos de delante, ya que, con el asfalto mojado, recorremos el doble de distancia que con el seco cuando frenamos.

Cómo actuar ante la niebla

El otoño es época de nieblas, debido fundamentalmente a la condensación del aire caliente al entrar en contacto con el suelo frío, un proceso que suele producirse tras la puesta de sol. Al encontrarnos con ella, debemos extremar la precaución, empezando por encender las luces de cruce y las antiniebla delanteras y traseras. Al igual que con la lluvia, no solo es importante ver, sino también que nos vean.

Ante la falta de visibilidad tenemos que adaptar la velocidad y aumentar la distancia de seguridad con otros vehículos. En caso de encontrarnos con bancos de niebla muy densos, podemos tomar como referencia las líneas del arcén que nos ayudarán a seguir la trayectoria.

Las primeras heladas

Cuando la calzada se enfría cerca de los 0 grados  debemos extremar las precauciones. Algunos  coches avisan al conductor con un pitido si la temperatura es inferior a 4 ºC.

Es difícil predecir cuándo y dónde la carretera estará helada ya que en pocos metros las condiciones del asfalto pueden ser totalmente distintas en función de la humedad, exposición al sol, frecuencia de paso, etc.   Por lo tanto el mejor consejo a seguir es extremar las precacuciones sobre todo en carreteras secundarias cuando la temperatura exterior sea inferior a 4 grados centígrados y comportarse al volante como si estuviera cayendo un aguacero.