China, líder mundial del coche eléctrico

El gobierno Chino está apoyando la fabricación y el uso del coche eléctrico. Esto se traduce en un incremento de las ventas de este tipo de vehículos hasta el punto de superar a Estados Unidos y convertirse en líder mundial del segmento.
Las cifras son espectaculares: Según la Agencia Internacional de Energía China contaba con 312.770 coches eléctricos en 2015. El crecimiento en 2016 superó el  100%, llegando a 648.770.

Hasta 2015, el primer puesto en el ránking del coche eléctrico en circulación lo ostentaba Estados Unidos con 404.090 coches en 2015, pero en 2016 con sus  563.710 unidades quedó en segundo lugar, 85.060 por detrás que en el país asiático.
Sin duda el factor de la muy elevada contaminación de sus grandes ciudades, promueve una política muy favorable a la producción y uso de coches no contaminantes.

En septiembre del pasado año, el Gobierno Chino anunció un programa de implantación que impone que el 8% de las nuevas matriculaciones en 2018 deberán ser de coches eléctricos puros e híbridos enchufables, en 2019 deberán llegar al 10% y en 2020 al 12%.

En todo el mundo se vendieron en 2016 unos 750.000 vehículos eléctricos. Además de los vehículos eléctricos de cuatro ruedas, en China también existen más de doscientos millones de ciclomotores y motos eléctricas, lo que convierte al gran país asiático en la primera nación del mundo en lo que se refiere a vehículos propulsados por electricidad.

Todos estos datos están avalados por el último estudio publicado por la IEA ( Agencia Internacional de la Energía)  que apunta que a pesar del importante crecimiento, los vehículos eléctricos representaron solo el 0,2% del total de turismos en circulación en 2016 y queda un largo camino por recorrer antes de llegar a cifras que aseguren una contribución significativa a los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Con el fin de limitar los aumentos de temperatura por debajo de 2 °C a finales del siglo, el número de coches eléctricos tendría que llegar a 600 millones en 2040, lo que requerirá, según la IEA, un fuerte apoyo político