Un accidente pone al coche autónomo en tela de juicio

El coche autónomo vuelve a ser noticia, en esta ocasión, por un trágico accidente: un coche autónomo de la compañía de transporte Uber atropelló mortalmente a una mujer en Tempe (Arizona) la noche del pasado domingo.

La Policía informó que el automóvil iba en modo autónomo en el momento del choque, aunque una persona estaba sentada en el puesto del piloto. “El vehículo se dirigía hacia el norte cuando una mujer que caminaba fuera del paso de peatones cruzó la calzada de oeste a este cuando fue arrollada por el vehículo de Uber”, según el texto literal del comunicado oficial de la policía de Tempe.

Uber a través de Twitter informó que cooperan con las autoridades en la investigación que sigue abierta. Algunos medios han informado que Uber decidió retirar este tipo de vehículos de las carreteras del estado de Arizona, así como las calles de San Francisco (California) y Pittsburgh (Pensilvania), en Estados Unidos, y de Toronto (Canadá).

Hace más de un año la compañía reanudó las pruebas de su coche autónomo en estas ciudades tras la suspensión provoacada por otro accidente ocurrido también en Arizona y en el que estuvo involucrado uno de sus automóviles. En las ciudades de Tempe y de Scottsdale, los clientes de Uber tenian  la opción de elegir un vehículo Volvo XC90 autónomo que no viaja sin conductor, los vehículos cuentan con un empleado de la compañia que viaja en la parte delantera, aunque en este caso no pudo reaccionar a timepo para evitar el fatal accidente.

Parece evidente que este accidente puede afectar a la estratégia de Uber, que según informaciones recientes podria haber adquirido hasta  24.000 coches autónomos a Volvo, con la previsión de entrega entre entre 2019 y 2021.